El gran problema que deja Stephen Hawking

 

El famoso físico teórico Stephen Hawking, murió este miércoles a la edad de 76 años después de complicaciones debido a la esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa progresiva. Su vida se destaca por su perseverancia, lucha y dedicación. Sus estudios fueron significativos por sus trabajos en los “agujeros negros”.

Lo cierto es que todos estos estudios al final son teorías sin confirmar, y como dijo el cosmólogo Viatcheslav Mukhanov : “Desde el punto de vista teórico su propuesta es muy robusta, aunque probablemente nunca se pueda confirmar”…

Por lo que conozco, Hawkins no reconoció a Dios en toda su vida, y se declaró ateo en muchas ocasiones públicamente. Aunque fue un hombre reconocido por el mundo, fue desconocido del cielo, y así lo expresa un tweet hoy:No deseo que mis hijos sean conocidos y admirados por el mundo y desconocidos en el cielo. Más bien lo contrario es mi oración. A propósito de la muerte de Stephen Hawking.”

Hawkins “brilló” en el mundo, fue ejemplo de lucha ante las dificultades de la vida, pero su luz hoy se apagó, y aunque quedan todos sus estudios y teorías, eso no puede encender la llama de la salvación eterna en la vida de las personas. Sólo Cristo, la verdadera luz, puede hacerlo.

El famoso físico ha dejado hoy un gran problema según los científicos: Unificar la teoría cuántica y la relatividad de Einstein. Pero hay otro problema que dejó Hawking; y es pensar que no hay un destino eterno. Y aunque en una entrevista expresó que no tenía miedo a la muerte, hoy su alma está atrapada en la eternidad, no por un agujero negro sino en las leyes eternas de Dios. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.( Hebreos 9:27)

¿De qué nos servirá brillar en la tierra sin Dios, cuando en el cielo se apagará nuestra alma?

¿De qué nos sirve conocer los misterios de este mundo, cuando desconocemos lo elemental para la vida? Como el cuento del pescador y el filósofo en una barca hundiéndose en medio del mar. De nada le sirvió al letrado tanta sabiduría, si no sabía nadar para salvar su vida.  Dijo un poeta cubano: “Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí”.

Brilla en la tierra, pero brilla con Dios. Aunque no seamos reconocidos, Él nos exaltará cuando fuere el tiempo. Y… sobre todas las cosas; busca la sabiduría de Dios, que te será de provecho en esta vida y en la venidera.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Juan 1:3-4)

Que la llama de la salvación hoy esté en tu vida a través de Cristo. No le temas a los “agujeros negros” de la vida, al final, Dios es el que nos creó, salvó y es poderoso para guardar nuestro depósito para aquel día.

Que el problema de Hawking no sea tu problema hoy. ¡Brilla con Jesús!

    Por Alexei Rico Dan

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