¿Cuándo será mi oportunidad?

Esta semana, el pelotero cubano Danel Castro se le dio lo que ansía todo jugador de pelota; ser el héroe que decide un juego importante. Su jonrón con bases llenas, puso a su equipo de las Tunas en la discusión del último juego por el título de la pelota cubana. Para tener esa oportunidad hay que estar constantemente en el terreno y en el juego. En el “terreno de la vida” perdemos muchas oportunidades, al estar alejados de Dios, de sus diseños y propósitos.

La vida pasa, y muchas veces tenemos la sensación que estamos perdiendo el tiempo, y que ya nos quedan menos oportunidades. Es cierto que la vida es una sola cuando se refiere a vida terrenal. Pero a la perspectiva de Dios vivimos en una eternidad, y nosotros estamos en un punto bien insignificante a sus ojos, desde esa óptica; sí que tenemos que aprovechar bien el tiempo.

Creo que lo peor que le puede pasar a una persona es levantarse en la mañana sin propósito y sentido en la vida. Hacer las cosas: “porque hay que hacerlas”, no es el propósito original de Dios para el ser humano. Dios diseñó para cada uno de nosotros un plan perfecto para que estemos motivados todo el tiempo. Antes de la caída de Adán, Dios le había mandado a trabajar y señorear la tierra. El trabajo no era carga, al contrario era una bendición. La comunión y el bienestar espiritual son indispensables para la tarea diaria de la vida. Cuando Adán y Eva pecaron, el trabajo se convirtió en carga y dolor. Ahora tenían que trabajar sin el apoyo y la comunión del Creador, y en un lugar fuera del diseño original. El Huerto del Edén fue el lugar diseñado para el primer hombre. Muchos hoy viven fuera de su lugar producto del pecado. Aún como cristianos si descuidamos nuestra relación con Dios y la vida espiritual , podemos caminar por sendas peligrosas y no diseñadas para nuestras vidas.

Todo lo que hagamos en esta vida , fuera de Dios y su diseño será carga y fatiga.

La mayoría de la gente hoy, ve su trabajo como una carga, y eso es exactamente lo que ocurre cuando hacemos las cosas que no entran en nuestro diseño original. Dios tiene un lugar para cada uno y tiene su propósito, nos capacitó con dones y talentos muy específicos. Alejados de Dios seremos cómo el refrán: “Pasaremos más trabajo que un ratón en una ferretería”.

Todos los días tendremos una oportunidad de hacer cosas grandiosas, siempre que estemos en comunión con Dios y seguros de lo que Dios quiere para nuestras vidas. Es tiempo de apartarse de ser un peregrino sin rumbo y sin sentido en la vida. El cristiano es un peregrino en este mundo, pero con un propósito y una meta.

Hoy Dios te extiende una nueva oportunidad. Separados de Él nada podemos hacer (Juan 15:5). Despojémonos de todo peso y del viejo hombre (Efesios 4:22), busquemos el rostro de Dios, y sigamos a la meta que Dios ha puesto delante de nuestra vida: Cristo Jesús (Filipenses 3:14).

Es hora de regresar a nuestro “Jardín del Edén de su voluntad”. Disfrutar de su presencia y hacer todo en su nombre, glorificándole en todo tiempo (Colosenses 3:17). Con esa perspectiva, diariamente nuestro día tendrá sentido y estará lleno de oportunidades.

El pelotero cubano Danel Castro tendrá que esperar otra serie para buscar nuevas oportunidades. Como cristianos no tenemos que esperar una nueva “temporada” para hacer cosas sorprendentes en el nombre de Jesús. Aproveche hoy, póngase en manos del Creador y convierta su día en algo extraordinario.

                                                       Por Alexei Rico Dan

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