Alguien me mira ¿Qué hago?

Alguien me mira ¿Qué hago?

En ocasiones tenemos la sensación que alguien nos mira. Si estamos en un grupo esto puede pasar. Al mirar es posible que tengas una mirada hacia ti.  ¿De qué nos puede aprovechar que alguien nos mire? Quizás para darte cuenta que alguien piensa o se fija en ti, aun así no sabemos los motivos por las cuales te observa, pues no sabemos lo que hay en su mente.

Leí un artículo que decía; Que si nos encontramos en una situación en la que pensamos que alguien nos está mirando, pero no podemos confirmarlo del todo, la mejor manera es provocar un bostezo. Todo aquel que centrase la vista se verá irremediablemente obligado a repetir la acción de manera involuntaria ¿Un buen truco verdad? , quizás nos sirva de algo, pero cerciórese que no es al mediodía, después de almuerzo, pues seguramente todos bostezan y no es precisamente porque le están poniendo los ojos encima.

La sensación de que alguien nos mira puede inquietarnos. Sentirse “vigilado” puede perturbar, hay cosas de nuestra vida que no quisiéramos que nadie se enterara. Aun así Dios conoce nuestros pensamientos y lo más profundo de nuestro ser. Sentir que Dios constantemente te examina debe darnos satisfacción y compromiso  en vez de incomodidad.

He observado en algunas casas, que  frente a la puerta tiene una imagen de un ojo, y en otros le añaden una lengua. Según alegan, esto es para alejar los malos ojos y las malas lenguas, pues pueden ser “perjudiciales”. Esta práctica supersticiosa sólo logrará poner incomodos a los visitantes e impactar negativamente al ver la imagen, pues he visto que no son nada atractivas. El origen de esta práctica se remonta al antiguo Egipto, en el cual, según la leyenda; Set robó a Horus el ojo de la luna, y luego le fue devuelto. Era un amuleto muy popular en Egipto; el ojo de Horus. Todas estas prácticas no tienen un lugar en las Escrituras, la cual condena todo tipo de imágenes y amuletos.

Un científico ruso Alexander Gurvitch, en la década de los treinta del siglo pasado, llegó a la conclusión de que la mirada emite una serie de rayos invisibles que afectan a las personas a las que va dirigida; de esta manera, con sólo mirar a una persona a los ojos, podemos sentir su poder, su malicia o, por el contrario, su ternura, candidez o bondad. Es cierto que en algunas ocasiones podemos ver un anticipo de lo que hay en el corazón con sólo ver el rostro y los ojos de la gente. Hay personas que no pueden esconder la malicia que hay en su corazón. Esto nos puede servir para tener cuidado y estar alertas, pero de ninguna manera nos hará daño. Preocúpese de cómo le mira Dios, y deja que Él trate y juzgue a la gente conforme a su voluntad.

Por mucho que hablen la gente de ti y te miren nunca lograrán nada, a no ser que andes en malos pasos. Aún la murmuración y la calumnia contra ti se desvanecerán si tienes limpia conciencia ante Dios. No temáis a la gente si usted le teme a Dios. He aprendido a defenderme de las habladurías de la gente, primero; llevando mi causa a Dios. Él es Juez justo, y aún así, si de alguna manera entiendo, o Dios me hace entender que soy  responsable, puedo recibir el perdón y la restauración delante de Dios.

Recuerde el verso de la Biblia que dice: Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores , glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (1 Pedro 2:14)

Nunca quedaremos bien con todas las personas. En mi experiencia las más “amables”  a veces son las que en algún momento murmuran contra ti. No es que dudemos de todos, sino que estemos a cuentas con Dios. Un consejo para detectar estas personas: El que te hable de los defectos de los demás, de los tuyos también hablará.

Leí en algún lugar que los nativos de un territorio selvático, usan una careta al revés de su cara. Esta práctica es  para dar la sensación a las criaturas salvajes que puedan venir por detrás, que las estás mirando, esto hace que impida una fatal agresión. Pues se han dado cuenta que los animales atacan más fácil si se percatan de que no las estas mirando.

Usted no necesita una careta, ni mucho menos la imagen del “ojo de Horus”. Si usted mira a Dios, él mirará y juzgará a todos los que quieran hacerle daño. Disfrute su camino en la vida sin preocupaciones, no convierta su vida en una guerra de defensa contra la gente. Tu Guerra es agradar a tu Creador en un mundo cada vez más perverso y Él obrará a tu favor..

Recuerde que: Los ojos de Jehová están en todo lugar; Mirando a los buenos y a los malos. (Prov15:3)

Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, como dirige la esclava la mirada hacia la mano de su ama, así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios, hasta que nos muestre compasión. (Salmos 123:2)

                                                  Por Alexei Rico Dan

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