¿A cuántos segundos está tu felicidad?

Hoy vi una foto que me conmovió y me hizo reflexionar: La figura de un padre, sosteniendo un cachorro detrás, y un niño mirando fijamente a su papá, esperando algo que había de venir. El título de la foto es: “Cinco segundos antes de la felicidad”. Esta instantánea fue tomada en 1955, pero hoy todavía nos deja un mensaje que llega hasta lo más profundo de nuestra alma. Es de imaginar la alegría y felicidad que mostró ese niño al tener delante de sus ojos el “gran premio”.

A veces somos tentados a desmayar de nuestros sueños, metas y oraciones a Dios de mucho tiempo. Nos sentimos como guerreros, cansados del camino y de las luchas “sangrientas”, y no escuchamos aún el grito de júbilo, ni una bandera que se eleve en señal de victoria, y lo que sólo atinamos es a rendirnos. Pero en todo ese tiempo Dios ha estado mirando, y  examinando cómo avanzamos en la carrera de la vida. Él sabe cuan beneficiosa es la espera, la heridas del combate y  la disciplina  para mantenernos en la línea de batalla.

A veces Dios te permite llegar hasta la línea de batalla, no para que pelees, sino para que veas como Él pelea por ti.

Si Dios es nuestro Padre, siempre nuestra felicidad estará a menos de cinco segundos de nosotros. Solamente su presencia es el mayor regalo que todo hombre puede tener. Las luchas y pruebas de la vida no entorpecen ni  oscurecen nuestro premio. Ya, su propio hijo Jesús, manchó su propia vida de sangre para que podamos transitar por un camino de santidad delante de Él.

Sólo nos quedan días para terminar este 2017. Quizás muchos de nuestros deseos y oraciones  a Dios aún no están contestadas y consumadas. Pero nuestro Dios, sostiene amorosamente tu galardón, para entregártelo en el momento exacto. Y muchas veces, es en ese momento que pensamos desmayar y tirar todo por la borda cuando recibimos el milagro. No hay mayor gozo que recibir lo anhelado en el mismo momento en que pensamos que todo está perdido ¿La razón? ; Para que la gloria sea de Él y no nuestra. Si lo que tanto anhelamos de Dios llega en el tiempo de nuestro “vigor y fortaleza”, seremos tentados a quedarnos con la gloria. Dios quiere lo mejor para nosotros, Él sabe cuánto daño nos puede ocasionar robarnos lo que le pertenece.

No desmayes, Dios sostiene tu premio, no por mérito alguno, sino por amor a su hijo Jesús. Sólo míralo fijamente, no desvíes tu mirada del Creador y el tesoro escondido de Dios, conforme a su voluntad, estará delante de ti en menos de lo que imaginas.

Dios conoce el momento exacto, para darnos lo que necesitamos. Él desea que sus dádivas sean bien aprovechadas y no malgastadas.

Y recuerde, si no esperamos lo suficiente, no estimaremos lo necesario, cuando Dios nos dé la victoria. Aun así, en Dios, nuestra felicidad estará a menos de 5 segundos…

En este 2018, no miremos las posibles cosas que podamos obtener, miremos el rostro de nuestro Creador, Él examinará los deseos más profundos de nuestro corazón y tendrá todo el tiempo en su mano nuestro gran premio, aún cuando no lo podamos ver. La clave; No mire a las cosas, mire al Dios de todas las cosas.

Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

                                                          Por Alexei Rico Dan

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